virales
Es curioso, después de “Amo a Laura”, todo el mundo quiere hacer una campaña parecida. No sólo clientes, sino también gente de las propias agencias. Es el gustazo de copiar lo exitoso, que, por otro lado, no conduce a nada más que a lo insulso y lo que es más peligroso aún, a algo alejado de las necesidades del propio cliente.
La palabra de moda es “Marketing Viral” como si se inventara algo nuevo y se descubriera la pólvora. Antes de proponer “hagamos juntos un… (crucigrama) vídeo viral”, ¿por qué no se escucha, se analiza, se profundiza y se traza una estrategia acorde con lo que el cliente es y lo que quiere comunicar?
De tantos virales los usuarios van a acabar enfermos de verdad.
[tags]marketing viral, campañas online[/tags]

Miguel
14/06/2006
A mi amo a Laura me da ganas de vomitar…
:–(__
newton
14/06/2006
Esta claro cual fue la idea original, pero hay unas versiones de “Amo a Laura” que la verdad es para partirse de risa; eso si la campaña de Euskaltel con lo de Patxiiiiiii!!! a mi personalmente me gusto bastante más.
Miren
14/06/2006
Lo que es cool es cool, y mola. Y si no te mola, no eres cool. Y no ser cool es muuuy malo.
El compi de al lado
14/06/2006
Pues esta es mi opinión…
- Quien inventa la rueda por segunda vez no se puede considerar “original”. Aunque no se trate de serlo.
- Creo que “imitar” jamás ha significado “crear”. Aunque no se trate de ser creativo.
Creo que hacer creer a alguien que lo que realmente necesita es un aire condicionado Air Cool de LG en el Polo Norte es tratar de metérselo con cucharilla. Aunque no importe que el cliente no se lo crea.
- Creo que querer sorber las mismas mieles del éxito que otros han logrado haciendo lo mismo que éstos es simplemente difícil. Aunque parezca que nada es im-posible.
¡Ánimo apañera!!
Nuala
15/06/2006
Lo que tienen las vueltas de tuerca, es que cuantas más intentes dar, mayor es el riesgo de pasarse de rosca.
Yo haría lo que ellos hicieron, sí: inventar algo nuevo. No limitarse a hacer una imitación de otra campaña. Al público suelen aburrirle los sucedáneos.
La culpa no es de los creativos exclusivamente. Supongo que ell cliente también limita lo suyo. Ahora aceptarán encantados las Lauras, pero antes de este pelotazo,no; la mayoría le teme a lo diferente y quiere una imitación de la fórmula original. El mérito es también del primer cliente que tiene las pelotas de decir: pues me arriesgo.