tierra
Un día, de repente, decidió seguir la carretera hacia el norte y hacia el este y llegar hasta donde no había llegado jamás. La necesidad de poner tierra de por medio fue fuerte, violenta, salvaje. La arriesgada huída hacia lo desconocido desesperada, necesaria, inevitable. Y así, sólo así sin darse cuenta, se encontró allí, en la tierra donde los pianos no dejan de llorar jamás.
Hasta su regreso.

Josean Prado
1/08/2005
¡Ojalá el olvido -o la redención, o el perdón- fuese directamente proporcional a la distancia recorrida…! Pero me temo que es bastante improbable que ésto se dé alguna vez.
Yuri Gara
3/08/2005
Lees esto en la distancia? Necesito saberlo, work work work…1mail please!
PD: iré al coktel por los dos hemisferios yuri!
meidei
4/08/2005
Al volver se dio cuenta de nada, por lo menos al volver de aquel viaje. Recordó los paisajes marítimos de Utska y la parte artística de Gdansk, el fantasma de aquella torre, las chiquillas jugando con un gato en un bosque perdido dentro de una llanura infinita, los ciervos dando saltos mientras ríen…
Y quiso volver a viajar, sabiendo que lo importante no es a donde vas sino lo feliz que eres mientras huyes.
La historia de mi vida.
mOe:)
5/08/2005
A ver si vuelve pronto, que se nos llenan las teclas de añoranza…:)
El Abuelo Cascarrabias
5/08/2005
es válido en estas líneas el sentimiento de envidia?
porque yo le tengo…
vireta
17/08/2005
q lo pase bien!! vaya al norte y vaya al este y alli disfrutelo…