tiempos
Teníamos que habernos conocido en otro tiempo. Quizá entonces nos hubiéramos entendido mejor. En tiempos de guerra o de franquismo. En tiempos medievales o romanos. Ahora, sin embargo, mientras los sonidos de la ciudad se hacen cada vez más estridentes y la gente habla, camina y vive más deprisa (también nosotros), no llegamos a escucharnos. Porque ni siquiera conseguimos dirigirnos la palabra.

Escribe tu comentario. Es gratis.