tacón
Al salir del bar miraron hacia un lado y otro, como si algo malo hubieran hecho. El camarero sonreía cómplice. Tampoco era para tanto. Simplemente habían compartido unos cacahuetes y una conversación efímera. De los dos, ya no quedaba nada. Sólo la sensación de que había que pedir perdón por ello. Por perder el tiempo en aquel pequeño cruce de miradas.
Aquel pequeño roce de tacón y pantalón.

mOe:)
28/09/2005
¿Perdón???tiempo perdido???
john whitechapel
28/09/2005
Niri egia esateko zerbitzaria egiten zait interesgarri… ;0)
John Whitechapel