estoy con los del artículo. veo más riesgo que utilidad. parece que pretendemos que las tecnologías nos solucionen nuestros propios fallos. a lo mejor tendríamos que cambiar la forma de ver las cosas, y en vez de querer hacer aparatos mejores intentar ser mejores nosotros.
¿Dónde quedará la inteligencia humana? Que de historias se habrán llevado a cabo por un sms enviado por error. Cuantas buenas y malas historias.
Es la gracia que tiene la vida, espero que las máquinas y la tecnologia no lleguen a controlarnos. Todavia me acuerdo cuando decia que no tendria móvil…
Este blog, que ya lleva su tiempo dando tumbos, versa sobre las cosas pequeñas que veo, pienso, siento y a veces, padezco. De ahí que no resulte excesivamente diferente respecto a otros blogs.
Además de ser una petarda de tomo y lomo, zurda, miope y propensa a los mareos, también ejerzo de creativa en La Personnalité junto a mi compañero y sin embargo, amigo, Maxkuri.
hans k
29/08/2005
estoy con los del artículo. veo más riesgo que utilidad. parece que pretendemos que las tecnologías nos solucionen nuestros propios fallos. a lo mejor tendríamos que cambiar la forma de ver las cosas, y en vez de querer hacer aparatos mejores intentar ser mejores nosotros.
newton
29/08/2005
¿Dónde quedará la inteligencia humana? Que de historias se habrán llevado a cabo por un sms enviado por error. Cuantas buenas y malas historias.
Es la gracia que tiene la vida, espero que las máquinas y la tecnologia no lleguen a controlarnos. Todavia me acuerdo cuando decia que no tendria móvil…
figaro
29/08/2005
Lo realmente peligroso es que inventen una forma de borrar lo que alguna vez dijimos. Quiza la gente se aficione y acabemos todos como un baúl vacío.
meidei
29/08/2005
Prefiero equivocarme, es más, me encanta el riesgo de poder meter la pata y después tener que pedir perdón.
Que mundo tan aburrido y comodón que nos espera.
niatiros
30/08/2005
Pero si esto es como la cocacola, antes de los móviles ¿como se enteraba el cornudo de que se la estaban pegando?