saco
Los que tengo al lado lo saben: soy una enamorada de del.icio.us. Estoy enamorada porque me permite guardar y ordenar mi ingente lista de enlaces y referencias webísticas. Es el único sitio donde mantengo un cierto rigor (el resto de mis espacios vitales son un completo caos). Tengo creados varios “bundles” donde habitan mis etiquetas. Procuro ser lo más exhaustiva posible con el etiquetado y no poner al tun tun las etiquetas que me sugieren. Si tengo la etiqueta “ilustración” nunca creo otra que sea “dibujos”. Si tengo una etiqueta llamada “camisetas” no creo otra que sea “camiseta”. Si hay un “música” no hay un “music”.
Abstraigo el contenido de los websites al máximo, pensando tanto en mí, como en aquellos peregrinos perdidos que puedan acudir a mi saco. Sé que a veces es difícil, y otras, resulto excesivamente persona. Sé que es muy subjetivo, ¿pero quién dijo que lo social no lo tuviera que ser? Si a mí me vale, ¿por qué a alguna otra persona no le va a valer? ¿Le valdría más si pusiera ocho mil etiquetas para lo mismo dispuestas sin orden ni concierto?
Comparando con otros que conozco, no tengo muchas etiquetas para todos los enlaces que acaparo. ¿Por qué? Porque en semejantes marabuntas no encontraría nada. Y en del.icio.us tengo que encontrar lo que dejé algún remoto día allí. Es una herramienta esencial para mí, que mimo y cuido como un Tamagochi.
Hoy, al llegar de un relajante fin de semana en La Rioja, me he encontrado con este post en terremoto.net que encuentro de gran interés. Todo esto lo escribo por eso.
[tags]etiquetado, del.icio.us[/tags]

poma
17/07/2006
Nunca había oído hablar de del.icio.us., pero ahora creo que lo necesito
ana m.
18/07/2006
es muy útil, créeme.
Pico
18/07/2006
ORDEN me da miedo
No tengo mucho ORDEN