rótula
Escucho el dolor sordo de mi rótula. Es sordo pero no mudo. No me dice gran cosa, tampoco se lo he preguntado. Simplemente se dedica a murmurar su presencia. Le tapo la boca con hielo envuelto en un paño de cocina. Pero tampoco se calla. Sigue ahí, hablando, contando, a veces más alto, otras más bajito. Le digo que se calle pero no me escucha.
Es lo que tiene el dolor sordo.

juaxix
22/04/2007
No hay q cargar con el sufrimiento evitándolo una y otra vez,hazte uno con el dolor, ésto t transforma y se convierte en algo hermoso si llegas a comprenderlo con tu propio cuerpo, es un método muy científico…saludos,q estés bien!
Beauséant
23/04/2007
a ver si hay suerte y se acaba convirtiendo en mudo sordo y afónico
mOe:)
24/04/2007
Conviertelo en dolor “oportuno”, tu en “oportunista” y utilizalo de excusa para aquello del reposo