pelear
Antes de conseguir dormir le doy mil vueltas a las sábanas y los días. Pienso en lo que quiero hacer (con unas y con otros), en lo que puedo hacer y en lo que debería hacer. Que no siempre es lo mismo, e incluso puede llegar a resultar totalmente diferente. O contrapuesto. Tengo delante unas cuantas piezas de Lego deslabazadas que no sé cómo unir. Pero que quizá, si las uno al azar logren construir algo. Tengo ideas y proyectos, que no es poco. Y cierta voluntad. O, más bien, cabezonería.
Hay momentos en la vida en los que no queda más que pelear. Este es uno de ellos.

toni
29/08/2007
hace mucho que tengo puestos mis ojos en tus palabras pixeladas, a pesar de que (casi) nunca lo diga. pero supongo que la afinidad en eso de las piezas de lego, me ha abierto mucho los oídos y he escuchado cómo suenan los trozos arrastrándose por el suelo de las ideas y los días. y todo esto para darte, desde el otro lado del mar, un cachito del ánimo que se guarda bajo la cama para cuando es necesario. y tres palabras para tu pelea. no te rindas.
MR.ROSCO
29/08/2007
Como dices, a veces unir las piezas al azar o hacer combinaciones que no estás en las instrucciones o en las formas predefinidas en el catágo hace que consigas composiciones realmente buenas. Recuerda que una vez hechas las figuras de las instrucciones, empieza lo bueno, hacer con ellas cosas que no imaginabas.
Animo Ana!!
quémaldad! :: piezas :: August :: 2007
29/08/2007
[...] partir de la pelea de Ana. siempre se sentaba en la misma esquina de la barra del mismo bar. ni siquiera hacía falta que [...]