delirios
Adoro el silencio pero me inquieta como nada la inactividad. Quiero sentir el hormigueo pero no escucharlo. Recuerdo que Doña Carmen, la decadente vecina de mi madre, se metió un día en la cama y decidió no volver a levantarse jamás. Hay decisiones curiosas. Como aquella prima del sobrino de aquel que se enamoró de un Guardia Civil y como su familia no lo aprobaba, se encerró en su habitación y nunca más se supo de ella.
Es el delirio.

John Whitechapel
22/03/2006
1, 2 eta 3 voilá (eta desagertu)…
John Whitechapel
mOe:)
22/03/2006
Por eso es mejor ser silencioso que silenciado…Que deliriO
Nuala
24/03/2006
Es que lo difícil es encontrar motivos para levantarse de cama. Lo difícil es vivir.
Ya lo decía Buffy cazavampiros en el capítulo homenaje a los musicales: Don’t give me songs. Give me something to sing about.