astronautas
Leo en Microsiervos que hoy es el aniversario de un hecho que cambió mi infancia. Tanto, que años después, escribí un relato sobre él. Relato, que como tantos otros, he perdido y no sé dónde está. Lo que más me angustia del estallido del Challenger es aquello que veo en el punto 3 del artículo que James Oberg, sobre los mitos del accidente:
“Casi con toda certeza la tripulación no murió al instante, y esta es sin duda la parte más angustiosa del accidente, pues aunque el transbordador fue reducido a piezas la cabina se conservó prácticamente intacta y siguió subiendo por inercia hasta alcanzar casi 22 kilómetros de altura para luego iniciar el descenso hasta el agua, a dónde llegó 2 minutos y 45 segundos después del accidente, y todo parece indicar que la tripulación seguía viva en ese momento, aunque no está claro si estaban conscientes o no.
Lo que sí está claro es que el impacto contra el agua provocó una deceleración de unas 200 veces la fuerza de la gravedad, lo que destruyó la estructura y todo lo que había en su interior”.
Todo ello ante atónitos niños para los que la aventura del espacio ya nunca fue igual.
Ninguno quiso ser astronauta nunca más.

amadel
29/01/2006
Es uno de mis recuerdos más antiguos, de esos que se te quedan marcados para siempre. entonces no entendí lo que había pasado, pero siempre recordare la bola de fuego en el cielo…